Señaló que Washington también debe actuar contra el consumo, la distribución de drogas y el lavado de dinero, además de revisar las prácticas de sus propias agencias antidrogas.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a Estados Unidos asumir una mayor responsabilidad en el combate al narcotráfico y atender los problemas que ocurren dentro de su propio territorio, en lugar de centrar sus señalamientos únicamente en México.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que ambos países tienen responsabilidades frente al fenómeno de las drogas y subrayó que Estados Unidos debe actuar contra el consumo, la distribución de estupefacientes y el lavado de dinero relacionado con las organizaciones criminales.
“Nosotros insistimos en que ellos tienen una parte muy importante que hacer allá, y no solo estar mencionando a México”, afirmó Sheinbaum.
Como parte de sus argumentos, la presidenta mencionó casos de corrupción relacionados con agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), entre ellos el del supervisor Meliton Cordero, detenido en febrero y acusado en Estados Unidos de conspiración, sobornos y fraude de visas. De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, habría recibido siete mil dólares en sobornos.

Sheinbaum consideró que estos casos muestran que las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico en Estados Unidos también enfrentan problemas que deben ser atendidos.
La presidenta destacó además que Washington ha comenzado a reconocer la necesidad de enfrentar el consumo de drogas mediante políticas de prevención, tratamiento y recuperación. En este sentido, hizo referencia a la estrategia impulsada por Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca.
“Por lo menos ya hay un reconocimiento”, señaló Sheinbaum, al considerar que el consumo de drogas debe ser atendido también como un problema interno de Estados Unidos.

La mandataria agregó que México ha compartido con funcionarios estadounidenses algunas de sus políticas para atender las causas de la violencia y el consumo, así como programas sociales y comunitarios como “Boxeando por la Paz”.
Sheinbaum también aseguró que el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos se ha reducido en más de 70 por ciento, cifra que atribuyó a autoridades estadounidenses y que relacionó con los operativos realizados en México.
Sus declaraciones ocurren en medio de cuestionamientos en Estados Unidos sobre las operaciones de sus propias agencias antidrogas. En agosto, el inspector general del Departamento de Justicia anunció una revisión de prácticas de la DEA relacionadas con cargamentos de fentanilo que habrían continuado su recorrido como parte de investigaciones contra redes de tráfico. La agencia, sin embargo, rechazó que ello significara permitir deliberadamente que la droga llegara a los consumidores.
La presidenta insistió en que el combate al narcotráfico debe abordarse como una responsabilidad compartida: mientras México combate la producción y el tránsito de drogas, Estados Unidos debe enfrentar el consumo, la distribución, el lavado de dinero y las posibles irregularidades dentro de sus propias instituciones.








