Decenas de incendios forestales avanzan en el estado estadounidense, mientras autoridades advierten que la temporada podría agravarse durante julio y agosto.
Más de 10 mil hectáreas de terreno han sido arrasadas por incendios forestales en Florida, Estados Unidos, en medio de una severa sequía que ha incrementado el riesgo de propagación del fuego en distintas regiones del estado.
Según el Servicio Forestal de Florida, al menos 40 incendios se han registrado en los últimos días, de los cuales 13 permanecen activos. La mayor parte de la superficie afectada corresponde a un incendio en el condado de Palm Beach, que ha consumido aproximadamente 7 mil 284 hectáreas.
Aunque el siniestro está controlado en un 75 por ciento y no representa una amenaza inmediata para zonas habitadas, las autoridades mantienen vigilancia ante las condiciones climáticas adversas.
Florida enfrenta desde hace meses un déficit importante de lluvias, con algunas áreas registrando precipitaciones hasta 60 por ciento por debajo del promedio histórico, lo que ha dejado la vegetación más seca y vulnerable al fuego.
El Servicio Forestal estatal señaló que, aunque la temporada habitual de incendios ocurre entre marzo y junio, este año se prevé un aumento de emergencias durante julio y agosto debido al clima extremo.
Entre las principales causas de incendios se encuentran los rayos, frecuentes en los extensos territorios naturales del estado, especialmente en zonas cercanas al ecosistema de los Everglades.
A nivel nacional, Estados Unidos acumula más de 41 mil incendios forestales en lo que va del año, con una superficie afectada superior a 1.5 millones de hectáreas, de acuerdo con datos oficiales.









