TRENDING

ONUSIDA advierte que la falta de financiamiento y las barreras de acceso a tratamientos podrían provocar un nuevo repunte de la epidemia del VIH.

La respuesta mundial contra el VIH enfrenta uno de sus momentos más críticos debido a la reducción del financiamiento internacional, las desigualdades en el acceso a tratamientos y el retroceso en derechos humanos, alertó ONUSIDA en un nuevo informe presentado durante la Conferencia Internacional sobre el Sida.

El organismo señaló que, aunque los avances médicos han permitido reducir las infecciones y muertes relacionadas con el virus a sus niveles más bajos en tres décadas, la situación continúa siendo vulnerable. Durante 2025, alrededor de 1.2 millones de personas contrajeron VIH y 570 mil fallecieron por enfermedades asociadas al sida.

Actualmente, cerca de 41 millones de personas viven con el virus en el mundo, pero aproximadamente 9 millones aún no tienen acceso a tratamiento antirretroviral. Entre la población infantil, casi la mitad de los menores con VIH permanece sin recibir atención médica adecuada.

Uno de los principales riesgos identificados por ONUSIDA es la caída de recursos internacionales destinados a programas de prevención y tratamiento. En 2025, el financiamiento externo para países de ingresos bajos y medios disminuyó 18%, alcanzando su nivel más bajo en casi 20 años.

La directora ejecutiva del organismo, Winnie Byanyima, advirtió que depender únicamente de la ayuda internacional ya no es sostenible y llamó a fortalecer los sistemas de salud nacionales para garantizar una respuesta más estable frente al VIH.

El informe también destacó avances científicos como el lenacapavir, un medicamento inyectable de larga duración que podría facilitar la prevención del virus al requerir únicamente dos aplicaciones al año. Sin embargo, ONUSIDA señaló que la innovación pierde impacto si no existe acceso equitativo para las poblaciones más vulnerables.

Además, el organismo alertó sobre leyes que criminalizan a grupos en riesgo, al considerar que estas medidas dificultan que millones de personas busquen atención médica por temor a la discriminación o sanciones legales.

Pese a los desafíos, ONUSIDA destacó que algunos países han logrado reducir significativamente las nuevas infecciones y alcanzar metas internacionales de tratamiento. El organismo insistió en que mantener el compromiso político y financiero será clave para evitar un resurgimiento de la epidemia antes de 2030.

Portada de hoy:

Edición Digital:

Más reciente: