Las víctimas fueron encontradas amarradas y con heridas de bala en una zona rural del sur del país, donde operan grupos vinculados al narcotráfico.
La Policía de Ecuador informó el hallazgo de siete cuerpos calcinados en una vivienda ubicada en una zona rural del sur andino del país, un hecho que las autoridades investigan como una posible disputa entre organizaciones criminales.
Los cuerpos fueron localizados en el sector Dos Bocas, cerca de la provincia de Cañar, a unos 262 kilómetros de Quito. De acuerdo con el reporte policial, las víctimas se encontraban amarradas con alambres y presentaban heridas provocadas por armas de fuego antes de ser calcinadas.
Las autoridades no han revelado la identidad de las personas asesinadas ni la fecha exacta en que ocurrió el crimen, pero analizan la posibilidad de que el ataque esté relacionado con enfrentamientos entre grupos dedicados a actividades ilícitas.
La investigación apunta hacia una posible conexión con la banda criminal “Los Águilas”, luego de que el inmueble donde fueron encontrados los cuerpos estuviera presuntamente relacionado con Carlos Suástegui, señalado como líder de esa organización y asesinado en junio pasado en el aeropuerto de Guayaquil.
“Los Águilas” forman parte de las 22 organizaciones que el gobierno ecuatoriano declaró como grupos terroristas en 2024, en medio de una escalada de violencia provocada por la disputa de territorios y rutas del narcotráfico.
Ecuador enfrenta desde hace varios años una crisis de seguridad derivada de la expansión de bandas criminales que buscan controlar corredores para el traslado y distribución de drogas, con presuntos vínculos con cárteles internacionales.
Según las autoridades, el país se ha convertido en un punto estratégico dentro de las redes del narcotráfico, al ser utilizado para almacenar y transportar cargamentos provenientes principalmente de Colombia hacia mercados de Norteamérica y Europa.









