“Lulinha” será investigado por presunto tráfico de influencias; el presidente brasileño aseguró que no habrá privilegios si se comprueba alguna responsabilidad.
La Corte Suprema de Brasil autorizó una investigación contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como “Lulinha”, hijo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, por presuntas operaciones relacionadas con tráfico de influencias.
La decisión fue autorizada por el magistrado André Mendonça y permitirá que la Policía Federal indague las acusaciones que involucran al hijo del mandatario, aunque hasta ahora no se han revelado todos los detalles del expediente.
De acuerdo con información publicada por medios brasileños, la investigación busca determinar si “Lulinha” habría intervenido para favorecer a un empresario dedicado al cabildeo en gestiones ante el Ministerio de Salud relacionadas con la comercialización de cannabis medicinal.

El empresario señalado permanece detenido desde septiembre pasado y es identificado como una de las figuras centrales de una investigación por un presunto fraude millonario contra jubilados y pensionados, escándalo que provocó cambios dentro del Gobierno brasileño.
Tras conocerse la apertura de la investigación, Lula da Silva aseguró que su hijo deberá responder ante la justicia como cualquier ciudadano y afirmó que no intervendrá para evitar el proceso.
“Si es culpable tendrá que pagar”, declaró el mandatario, al señalar que ninguna persona cercana a él debe recibir un trato diferente.
El caso se suma a otros cuestionamientos que enfrenta Fábio Luís Lula da Silva, luego de que una comisión del Congreso brasileño autorizara revisar sus cuentas bancarias por sospechas relacionadas con posibles negocios financiados con recursos presuntamente desviados del mismo esquema investigado.









