La histórica caída del caudal del río obligó a detener temporalmente la central de Paks, mientras Europa Central enfrenta una intensa ola de calor.
Hungría desconectó uno de los reactores de su central nuclear de Paks debido al descenso crítico del nivel del río Danubio, una situación provocada por la sequía y las altas temperaturas que afectan a Europa Central desde hace semanas.
El primer ministro húngaro, Péter Magyar, informó que la planta, responsable de aproximadamente la mitad de la generación eléctrica del país, podría detener completamente sus operaciones por primera vez en sus 44 años de funcionamiento.
El nivel del Danubio frente a la central alcanzó mínimos históricos, con registros de hasta 133 centímetros bajo cero, una cifra inferior al récord establecido en 2018. Ante estas condiciones, las autoridades señalaron que la reducción de operaciones resulta necesaria para garantizar la seguridad del sistema.
Magyar aseguró que los mecanismos de refrigeración de los reactores continúan funcionando y que la estabilidad energética del país está garantizada, aunque pidió a ciudadanos, empresas e instituciones reducir el consumo eléctrico durante los horarios de mayor demanda.
La ola de calor, con temperaturas previstas de hasta 40 grados Celsius, también ha afectado a otros países de la región. Rumanía redujo la potencia de su única planta nuclear por la misma situación, mientras que otras centrales europeas analizan medidas preventivas ante el descenso histórico del caudal del Danubio.
La crisis climática en el segundo río más largo de Europa ya impacta actividades como el transporte fluvial, la agricultura, el turismo y la producción de energía.








