El siniestro dejó viviendas destruidas, miles de evacuados y movilizó a cientos de bomberos que aún permanecen en alerta ante posibles rebrotes.
El gran incendio forestal que durante una semana azotó la región de Ática, cerca de Atenas, finalmente fue declarado bajo control por las autoridades griegas, aunque cientos de bomberos continúan desplegados para evitar que las llamas resurjan.
El fuego consumió al menos 14 mil 400 hectáreas de vegetación y afectó varias comunidades al oeste de la capital griega. Más de 500 elementos de emergencia permanecen en la zona con apoyo de 130 vehículos y aeronaves especializadas.
Uno de los puntos más golpeados fue la localidad costera de Porto Germeno, donde más de un centenar de viviendas quedaron destruidas. Los habitantes de decenas de poblaciones evacuadas comenzaron a regresar a sus hogares, muchos de ellos encontrando daños severos.
El incendio inició en la región de Beocia y avanzó rápidamente debido a fuertes ráfagas de viento que alcanzaron hasta 130 kilómetros por hora, extendiéndose cerca de 40 kilómetros en apenas tres días y amenazando zonas habitadas.
Las autoridades investigan las causas del siniestro y detuvieron a dos personas relacionadas con una red privada de transmisión eléctrica que presuntamente habría generado chispas que provocaron el fuego.
El gobierno griego anunció apoyos para cubrir la reconstrucción de viviendas afectadas, mientras continúan las investigaciones sobre los incendios registrados en distintas regiones del país.
Durante 2026, los incendios forestales han consumido más de 21 mil hectáreas en Grecia, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.








