El ciclón tocó tierra dos veces en Zhejiang y obligó a suspender transporte en Shanghái; autoridades mantienen alerta por inundaciones y deslaves.
El tifón Dolphin perdió fuerza después de golpear en dos ocasiones la provincia de Zhejiang, en el este de China, dejando a su paso fuertes lluvias y obligando a las autoridades a evacuar preventivamente a 215 mil 600 personas en Shanghái.
El fenómeno tocó tierra el domingo en la ciudad de Yuhuan con vientos de hasta 42 metros por segundo y poco después volvió a ingresar al territorio continental por Yueqing, aunque posteriormente comenzó a debilitarse mientras avanzaba hacia el interior.
El Centro Meteorológico Nacional redujo la alerta por tifón, pero mantuvo una alerta naranja por lluvias, debido al riesgo de precipitaciones intensas y torrenciales en varias zonas del centro y este del país.

En algunas regiones de Zhejiang y Anhui se prevén acumulados de hasta 320 milímetros de lluvia, lo que eleva el riesgo de inundaciones y deslaves.
En Shanghái, las autoridades suspendieron cuatro líneas del metro, limitaron la velocidad en otros tramos y cancelaron el transporte acuático de pasajeros. También recomendaron a la población evitar desplazamientos innecesarios.
Antes de llegar a China, Dolphin atravesó las islas Ryukyu, en Japón, donde dejó tres personas heridas, cortes de electricidad y cientos de vuelos cancelados.
El tifón llega en medio de un verano especialmente complicado para China, marcado por tifones, lluvias extremas, inundaciones y deslizamientos, que han provocado decenas de muertes y evacuaciones masivas en distintas provincias.









