A un año del pacto que puso fin a décadas de conflicto, Washington impulsa un ambicioso corredor comercial para transformar la economía del Cáucaso Sur.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó a Trump como el “Presidente de la Paz” y aseguró que el acuerdo firmado el 8 de agosto de 2025 representó un avance histórico para dos países que durante décadas estuvieron enfrentados por el conflicto territorial de Nagorno Karabaj.
A un año de la Declaración Conjunta entre Armenia y Azerbaiyán, Rubio destacó el papel del presidente Donald Trump en el proceso de paz y presentó los avances de una nueva etapa de cooperación económica que busca transformar la dinámica política y comercial del Cáucaso Sur.
Rubio sostuvo que el entendimiento abrió nuevas posibilidades de cooperación y prosperidad para Armenia, Azerbaiyán y Estados Unidos, además de crear las condiciones para impulsar proyectos de infraestructura capaces de modificar las rutas comerciales de la región.
Uno de los principales resultados del acuerdo es la Ruta de Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP), un ambicioso corredor multimodal que pretende conectar Azerbaiyán con su exclave de Najicheván atravesando el sur de Armenia.
El proyecto contempla un tramo estratégico de aproximadamente 43 kilómetros en la zona de Meghri, en el extremo sur de Armenia, y combinará vías ferroviarias, carreteras, infraestructura energética y redes digitales.
La intención es que TRIPP forme parte del denominado Corredor Medio o Ruta Transcaspiana, una red comercial que conecta Asia Central con Europa a través del mar Caspio y el Cáucaso, ofreciendo una alternativa a otras rutas terrestres que atraviesan territorio ruso.

Estados Unidos considera que esta nueva conexión puede convertirse en mucho más que una obra de infraestructura. Washington pretende utilizarla como una herramienta para fortalecer la paz, aumentar el comercio regional y reducir la dependencia económica de Rusia y China.
En el último año, Armenia, Azerbaiyán y Estados Unidos han avanzado en la planeación del proyecto. De acuerdo con Washington, ya comenzaron los estudios de ingeniería ferroviaria en territorio armenio, mientras Azerbaiyán ha informado sobre avances en la construcción de infraestructura vial y ferroviaria necesaria para conectar con Armenia.
La meta planteada es completar el enlace ferroviario hacia 2028, aunque el calendario dependerá de factores técnicos, financieros y, especialmente, de la estabilidad política y de seguridad en la región.
Durante el primer aniversario del acuerdo, Rubio también anunció la creación del Trans-Caspian Enterprise Fund, un mecanismo financiero destinado a atraer inversión privada hacia proyectos de infraestructura, comercio y desarrollo económico a lo largo del Corredor Medio.
El fondo busca complementar la participación gubernamental con capital privado y fomentar nuevas oportunidades de negocios en el Cáucaso Sur y Asia Central.
Para Washington, el desarrollo de estas rutas representa además una oportunidad estratégica en una región donde Rusia y China mantienen una importante influencia económica y política.
Sin embargo, el proyecto enfrenta desafíos. A pesar del acercamiento entre Ereván y Bakú, persisten desconfianzas y diferencias entre ambos países, además de asuntos relacionados con la seguridad, el tránsito, la administración de la infraestructura y las garantías para el funcionamiento del corredor.









