El Ejército Mexicano podrá acceder a proveedores estadounidenses de sistemas no tripulados y herramientas para detectar, neutralizar y contrarrestar drones.
México y Estados Unidos dieron un nuevo paso en su cooperación militar con la firma de una declaración de intención que permitirá al Ejército Mexicano acceder al mercado digital estadounidense para adquirir Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS) y tecnología contra drones (C-UAS).
El entendimiento fue suscrito durante una reunión de trabajo entre el comandante del Ejército Mexicano, general de División de Estado Mayor Héctor Ávila Alcocer, y el secretario del Ejército de Estados Unidos, Patrick Driscoll, como parte de los mecanismos de cooperación bilateral que ambas instituciones mantienen desde 2016.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, la declaración no es vinculante, pero abre la posibilidad de que México tenga acceso a proveedores y tecnología especializada para fortalecer sus capacidades de vigilancia, detección y respuesta ante aeronaves no tripuladas.
La incorporación de estos sistemas adquiere relevancia ante el creciente uso de drones con fines de vigilancia, transporte de drogas y otras actividades ilícitas por parte de organizaciones criminales. Las herramientas C-UAS permitirían reforzar la protección de instalaciones estratégicas y ampliar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.

La Sedena señaló que esta cooperación se desarrollará bajo los principios de respeto a la soberanía, integridad territorial, responsabilidad compartida y cooperación sin subordinación.
El acercamiento tecnológico se suma a otros mecanismos de colaboración entre México y Estados Unidos, que incluyen capacitación especializada, intercambio de experiencias y ejercicios conjuntos, así como coordinación en la frontera norte para atender desafíos relacionados con el narcotráfico y la seguridad regional.
Sin embargo, la cooperación militar mantiene límites establecidos por la legislación mexicana. El gobierno de México ha insistido en que cualquier colaboración con autoridades estadounidenses debe respetar la soberanía nacional y realizarse bajo autorización de las instituciones mexicanas.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado que una intervención militar estadounidense en territorio mexicano sea una opción y ha defendido una relación de cooperación con Washington basada en el respeto a la soberanía.
El acceso a tecnología antidrones representa así una nueva herramienta para modernizar las capacidades del Ejército Mexicano, pero también refleja el reto de fortalecer la seguridad nacional y reducir las brechas tecnológicas mediante cooperación internacional, sin generar una dependencia de las capacidades extranjeras.









