Washington amplía su alianza contra el narcotráfico con Colombia como nuevo integrante y advierte al CJNG que perseguirá a sus operadores “dondequiera que operen”.
Estados Unidos elevó el tono de su ofensiva contra los cárteles de la droga en Latinoamérica y anunció una mayor coordinación militar y de seguridad con países de la región, mientras lanzó una nueva advertencia al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante una reunión celebrada en Panamá, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, presentó a la Coalición Contra los Cárteles de las Américas (A3C) como un mecanismo regional para combatir a organizaciones que Washington identifica como “narcoterroristas”, pandillas y redes de tráfico de drogas.
Con la incorporación de Colombia, la alianza alcanzó 19 países. Hegseth aseguró que los integrantes comparten el objetivo de enfrentar a los grupos criminales y comparó su amenaza con organizaciones terroristas como ISIS y Al-Qaeda.

“El nuevo lema es: ‘le hacemos cosas malas a la gente mala’”, afirmó el funcionario, quien sostuvo que la A3C representa una nueva etapa en la estrategia estadounidense contra el crimen organizado.
Hegseth también destacó los resultados que, según Washington, ha dejado el operativo “Lanza del Sur”, mediante el cual fuerzas estadounidenses han interceptado y destruido embarcaciones señaladas de transportar droga en aguas del Atlántico y el Pacífico. Aseguró que los recorridos de embarcaciones en presuntas rutas del narcotráfico disminuyeron 65% en el Caribe occidental, 60% en el Caribe oriental y 50% en el Pacífico oriental.
El funcionario estadounidense anunció además que Colombia se convirtió en el integrante número 19 de la coalición y aseguró que el gobierno de Abelardo de la Espriella autorizó operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra organizaciones dedicadas al narcotráfico y el denominado narcoterrorismo.
En paralelo, el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, lanzó una advertencia directa contra el CJNG luego de que cuatro presuntos integrantes de la organización fueran detenidos en República Checa y acusados en Estados Unidos de narcoterrorismo, tráfico de drogas y tráfico de armas.

Según el Departamento de Justicia estadounidense, los acusados presuntamente buscaban adquirir armamento militar, incluidas ametralladoras, lanzagranadas y morteros, para trasladarlo hacia México a través de territorio estadounidense. A cambio, habrían ofrecido fentanilo y metanfetamina.
Johnson aseguró que el alcance internacional del CJNG también representa una vulnerabilidad para la organización y advirtió: “dondequiera que operen, los perseguiremos”.
La presión contra el grupo criminal se suma al anuncio de recompensas por más de 100 millones de dólares por información que permita localizar y detener a algunos de sus principales líderes.
La nueva ofensiva regional ocurre mientras el gobierno de Donald Trump sostiene que los cárteles mexicanos representan una amenaza directa para la seguridad estadounidense. México, sin embargo, no forma parte de la A3C y no fue invitado a la cumbre regional denominada “Escudo de las Américas”.








