Kiev busca que Moscú suspenda los ataques contra objetivos civiles y embarcaciones, mientras crece la preocupación por el impacto en el suministro mundial de granos.
Ucrania propuso a Rusia suspender los ataques contra objetivos civiles en el mar Negro, en medio de la creciente preocupación por las afectaciones a las rutas marítimas utilizadas para transportar alimentos y productos agrícolas.
De acuerdo con una fuente, la propuesta fue transmitida por Kiev a través de un tercero y el gobierno ucraniano permanece a la espera de una respuesta de Moscú.
Durante las últimas semanas, Rusia y Ucrania se han acusado mutuamente de intensificar los ataques contra buques y puertos de la región. La situación ha obligado a Ucrania a recurrir a rutas alternativas, luego de que varios operadores marítimos evitaran los puertos de Odesa por temor a ataques contra embarcaciones extranjeras y la infraestructura portuaria.
La tensión representa un riesgo para el comercio internacional de cereales, debido a la importancia de Rusia y Ucrania en el mercado agrícola mundial. En lo que va de agosto, las exportaciones de granos ucranianos se han reducido 76% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos citados en el reporte.
Rusia no había confirmado públicamente la propuesta al momento de la información. El viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Alexander Grushko, afirmó que Moscú no había recibido una propuesta formal de alto el fuego en el mar Negro.
La iniciativa de Kiev busca reducir los ataques y preservar las rutas marítimas, en un contexto en el que el conflicto amenaza con generar nuevas presiones sobre el suministro mundial de alimentos.








