El presidente calificó las maniobras como una señal “hostil” hacia Corea del Norte y cuestionó el costo que representan para Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, reducir sustancialmente los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, al considerar que las maniobras envían una señal “totalmente inapropiada y hostil” hacia Corea del Norte.
Trump informó la decisión a través de Truth Social y la relacionó con la relación que mantiene con el líder norcoreano, Kim Jong-un. El mandatario cuestionó que Estados Unidos continúe participando en ejercicios militares con Seúl y criticó el costo de las operaciones, al sostener que Washington cubre una parte importante de los gastos.
El presidente estadounidense indicó que las maniobras no pueden cancelarse debido a la cercanía de su inicio, pero aseguró que ordenó reducirlas de manera significativa.
Los ejercicios Ulchi Freedom Shield tienen previsto comenzar este lunes y extenderse durante 11 días. Participarán alrededor de 18 mil efectivos surcoreanos, además de militares estadounidenses pertenecientes al contingente de aproximadamente 28 mil 500 soldados desplegados en Corea del Sur.

Pyongyang considera estos ejercicios una preparación para una eventual invasión y, en los últimos días, amenazó con reforzar sus capacidades de disuasión. Corea del Norte también realizó el lanzamiento de un misil balístico hacia el mar de Japón, en una nueva demostración de fuerza.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano advirtió que cualquier incremento de las amenazas recibirá una respuesta mediante un aumento de sus propias capacidades militares.
Trump también reveló que recientemente pidió al presidente de Corea del Sur participar junto con Washington en los esfuerzos para lograr la desnuclearización de Irán, propuesta que, según el mandatario estadounidense, fue rechazada por Seúl.
La reducción de los ejercicios representa un nuevo gesto de Trump hacia Kim Jong-un, con quien ha defendido el diálogo directo. Sin embargo, la medida genera interrogantes sobre el futuro de la cooperación militar entre Washington y Seúl frente al avance de las capacidades militares de Corea del Norte.









