Reconoció que algunos usuarios pueden experimentar efectos negativos por el uso de sus plataformas, las autoridades estadounidenses cuestionan su estrategia para atraer y retener a menores.
Meta reconoció ante un tribunal federal de Estados Unidos que algunos usuarios pueden experimentar efectos negativos por el uso de Facebook e Instagram, aunque sostuvo que la empresa ha desarrollado herramientas para reducir esos riesgos y mejorar la experiencia dentro de sus plataformas.
La declaración fue presentada durante un juicio que se desarrolla en Oakland, California, donde Meta enfrenta acusaciones de haber diseñado deliberadamente sus redes sociales para generar comportamientos adictivos y mantener durante más tiempo a niños y adolescentes conectados.

El abogado de la compañía, Paul Schmidt, afirmó que “no cabe duda” de que algunas personas pueden tener dificultades con el uso de las redes sociales y señaló que Meta ha trabajado en el desarrollo de mecanismos destinados a ayudar a los usuarios que enfrentan ese tipo de problemas.
La postura de la empresa busca responder a los señalamientos de una coalición de estados estadounidenses, que sostiene que Meta conocía los posibles efectos negativos de sus plataformas y, aun así, habría mantenido funciones diseñadas para captar la atención de los usuarios jóvenes.
Los demandantes argumentan que Facebook e Instagram fueron desarrollados para maximizar la interacción y el tiempo que los usuarios permanecen conectados, al considerar que estas métricas tienen un impacto directo en el modelo de negocio basado en la publicidad.

El caso pone nuevamente bajo escrutinio el funcionamiento de las redes sociales y la responsabilidad de las grandes compañías tecnológicas frente al impacto que sus productos pueden tener entre menores de edad. La defensa de Meta, por su parte, busca demostrar que la empresa ha reconocido esos riesgos y ha implementado medidas para enfrentarlos, en lugar de ignorarlos.
El juicio, que se lleva a cabo en un tribunal federal de Oakland, podría tener consecuencias importantes para el futuro de Facebook e Instagram, especialmente en materia de protección de menores, diseño de las plataformas y herramientas destinadas a limitar posibles efectos perjudiciales del uso prolongado de las redes sociales.








