El artefacto fue colocado en el automóvil del militar; su esposa resultó gravemente herida.
Un teniente coronel del Ejército ruso murió este jueves tras la explosión de una bomba colocada en su automóvil en la ciudad de San Petersburgo, en un nuevo ataque contra integrantes de las fuerzas armadas del país.
De acuerdo con el portal local Fontanka, el militar pertenecía a las fuerzas de defensa antiaérea. El explosivo detonó frente a una tienda de la cadena Magnit, en el distrito de Pushkin, una zona donde reside un número importante de militares.
La esposa del oficial también se encontraba en el vehículo y resultó gravemente herida, por lo que fue trasladada a un hospital.
El Comité de Investigación ruso confirmó que abrió un proceso penal por la explosión y señaló que el ataque dejó dos víctimas, una de ellas fallecida. Tras el estallido, policías y especialistas en explosivos acordonaron la zona y revisaron vehículos estacionados ante el temor de que pudiera existir otro artefacto.

El atentado ocurre en medio de una serie de ataques contra figuras vinculadas con las estructuras militares y de defensa rusas. A principios de agosto, una explosión en un restaurante de Moscú dejó cinco personas muertas, mientras que el director de una empresa fabricante de drones resultó herido posteriormente en otro atentado.
En los últimos años, varios generales y altos mandos rusos han muerto en ataques con explosivos o armas de fuego, algunos de ellos atribuidos o reivindicados por servicios de inteligencia ucranianos.
El caso más reciente de alto perfil ocurrió en diciembre, cuando el jefe de operaciones del Estado Mayor ruso, Fanil Sarvarov, murió en Moscú por la explosión de un coche bomba.
Hasta el momento, Ucrania no se ha atribuido el ataque ocurrido en San Petersburgo.









