Más de 1.4 millones de estudiantes regresarán a las aulas el 1 de septiembre, en medio de una severa crisis energética y problemas de transporte.
Cuba iniciará el próximo martes 1 de septiembre su nuevo ciclo escolar pese a la profunda crisis energética que enfrenta la isla, con apagones prolongados, dificultades de transporte, falta de profesores y una marcada escasez de uniformes.
La ministra de Educación, Naima Trujillo, reconoció que el regreso a clases representa un desafío para los 1.4 millones de estudiantes que comenzarán el curso. La cobertura docente alcanza apenas 73%, por lo que el déficit será atendido con profesionales de otros sectores y estudiantes universitarios.
La situación más complicada se concentra en La Habana, donde, según la funcionaria, llegarán alrededor de 3 mil profesores procedentes de otras provincias para reforzar los planteles.
La falta de uniformes también obligará a flexibilizar las reglas. Trujillo reconoció que la producción nacional apenas permitió cubrir el 12% de las necesidades de uniformes para primaria y una proporción todavía menor para secundaria.

Aunque las autoridades aseguran que los estudiantes contarán con libros y libretas, la crisis energética representa uno de los principales obstáculos para el funcionamiento normal de las escuelas.
“Sin corriente no hay taller que pueda funcionar. Sin combustible, no podemos llevar el tejido de un lugar a otro del país”, explicó la ministra, quien reconoció además las dificultades para importar materiales debido a la falta de recursos.
Horas después de la conferencia, la empresa estatal Unión Eléctrica informó sobre un apagón masivo en el oriente de Cuba provocado por una falla en la red, que afectó a Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.
El gobierno cubano sostiene que, pese a las dificultades, garantizará la educación de los estudiantes. Sin embargo, la crisis energética y las restricciones de combustible continúan afectando la vida cotidiana de millones de habitantes y complicando el inicio del nuevo curso escolar.









