El presidente español aseguró que los servicios de inteligencia no anticiparon la magnitud de la llegada masiva de migrantes y destacó la cooperación de Rabat durante la emergencia.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, descartó que Marruecos haya tenido un papel negativo en la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio y defendió la cooperación de Rabat para contener la emergencia.
En una entrevista radiofónica, Sánchez explicó que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Policía Nacional contaban con informes sobre la situación en la frontera durante los días previos a la entrada masiva de migrantes, pero ninguno permitía prever la magnitud ni la gravedad de los acontecimientos registrados el 30 y 31 de julio.
El mandatario señaló que la cooperación con Marruecos en materia migratoria es actualmente “francamente positiva” y consideró indispensable mantenerla para evitar que este tipo de crisis se agrave.
Sánchez afirmó que las autoridades marroquíes ofrecieron una respuesta inmediata y que ambos gobiernos permanecieron en comunicación constante durante los momentos más críticos. Según su relato, el 31 de julio comenzó a observarse un importante despliegue operativo del lado marroquí ante la llegada masiva de personas.
El presidente español rechazó además que exista una falta de confianza entre ambos países y subrayó que la coordinación con Marruecos es un elemento fundamental para enfrentar la inmigración irregular.
Sus declaraciones se producen después de que cerca de 72 mil migrantes ingresaran masivamente a Ceuta, un episodio que puso nuevamente en el centro del debate la gestión de la frontera española con Marruecos y los mecanismos de cooperación entre ambos países.









