El verano de 2026 se perfila como uno de los más cálidos desde que existen registros, con temperaturas de hasta 41.8 grados y lluvias muy por debajo del promedio.
El verano de 2026 pasará a la historia meteorológica de Alemania por sus temperaturas extremas, la escasez de lluvias y una cantidad excepcional de horas de sol, de acuerdo con un balance preliminar presentado este lunes por el Servicio Meteorológico Alemán (DWD).
Con una temperatura media que aún está en proceso de cálculo, el verano de este año podría convertirse en el segundo más cálido registrado en el país, solo por detrás de 2003, cuando se alcanzaron 19.7 grados de promedio.
Uno de los episodios más extremos ocurrió el 27 de junio, cuando la localidad de Möckern-Drewitz, en Sajonia-Anhalt, registró una temperatura provisional récord de 41.8 grados. Esa misma ola de calor, que se prolongó del 18 al 28 de junio, provocó también una noche excepcionalmente cálida: en Kubschütz, Sajonia, el termómetro no descendió de los 29.4 grados, la temperatura mínima nocturna más alta registrada en Alemania.
En total, el país acumuló alrededor de 22 días con temperaturas de al menos 30 grados y unos cinco días de calor extremo, con registros superiores a los 35 grados.
La falta de precipitaciones agravó las condiciones. Alemania recibió aproximadamente 171 litros de lluvia por metro cuadrado, apenas 72 por ciento de la media climática de 239 litros. La sequía contribuyó al descenso de los niveles de los ríos y favoreció incendios forestales y de vegetación en distintas regiones.
En contraste, el país registró unas 779 horas de sol durante el verano, colocándose entre los cinco periodos estivales más soleados desde que comenzaron las mediciones en 1951. En algunas zonas del sur, la exposición solar acumulada llegó a cerca de 900 horas.








