El incendio en las montañas de Ábrego fue controlado después de tres días de labores y dejó severas afectaciones ambientales y económicas en comunidades campesinas.
Un incendio forestal que azotó las montañas de Ábrego, en Norte de Santander, Colombia, consumió alrededor de 3 mil hectáreas de vegetación, además de provocar daños en cultivos, redes de agua e infraestructura turística de la región.
Las autoridades confirmaron que el fuego fue completamente controlado después de tres días de labores en las que participaron organismos de emergencia, campesinos y voluntarios. Las llamas alcanzaron zonas como Berlín, Paramillo, La Estancia, El Chorro, Oroque, Monterredondo y Brisas del Tarra.
Uno de los sectores más afectados fue El Mirador, cuya infraestructura turística y atracciones al aire libre quedaron destruidas. También se registraron daños importantes en tuberías y mangueras del acueducto local, dejando algunos predios sin capacidad de riego.

El impacto económico también alcanzó a numerosas familias campesinas del Catatumbo, debido a la pérdida de extensas áreas de cultivos de cebolla ocañera, pepino y fríjol, productos fundamentales para el sustento de la población.
La emergencia incluso puso en riesgo a Cerro Negro, una zona considerada estratégica para el abastecimiento de agua de esta subregión colombiana. Además, autoridades advirtieron de afectaciones a la flora y fauna que podrían prolongarse durante años.
Durante las labores para sofocar las llamas, algunos brigadistas enfrentaron condiciones extremas. Vanessa Ascanio Arévalo, voluntaria de la Defensa Civil, relató que tres de sus compañeros quedaron atrapados entre llamas de hasta cinco metros de altura, mientras otros sufrieron intoxicación por humo.
Ahora, las autoridades realizan un diagnóstico de las familias afectadas y de los daños provocados por uno de los incendios más graves registrados en los últimos años en la zona.









