En el Día Nacional del Locutor Kathya Soto y Lorena Rodríguez destacan la vigencia de la radio universitaria frente al auge de las plataformas digitales.
En una época dominada por videos, transmisiones en vivo y contenidos digitales, la radio mantiene una de sus principales fortalezas: la capacidad de acompañar, informar y despertar la imaginación de sus audiencias.
En el marco del Día Nacional del Locutor, las locutoras y productoras de UniRadio, emisora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Kathya Soto y Lorena Rodríguez, compartieron su visión sobre una profesión que ha sabido adaptarse a las nuevas tecnologías sin perder su esencia.
Con 19 años de trayectoria en UniRadio y alrededor de 25 años vinculada a la locución, Kathya Soto destacó que la radio conserva un vínculo especial con quienes la escuchan, al convertirse en parte de sus actividades cotidianas.
Por su parte, Lorena Rodríguez, quien está por cumplir dos décadas en la emisora universitaria, resaltó que una de las mayores virtudes de la radio es precisamente aquello que no muestra: la posibilidad de que cada persona construya sus propias imágenes a partir de las voces, sonidos y contenidos que recibe.
Ambas coincidieron en que la labor de quienes están frente al micrófono implica una responsabilidad que va más allá de transmitir información. El tono, el ritmo y las palabras permiten comunicar emociones, generar interés y acercar a las audiencias a temas relacionados con la ciencia, cultura, arte, historia y música.
En este sentido, destacaron el papel de UniRadio como un espacio que fortalece el vínculo entre la comunidad universitaria y la sociedad, al ofrecer contenidos que amplían el acceso al conocimiento y dan voz a distintas expresiones del quehacer de la UAEMéx.
Para las profesionales de la emisora, la radio no compite necesariamente con las nuevas plataformas, sino que puede complementarse con ellas y aprovechar sus herramientas para llegar a nuevas audiencias.
A décadas de su consolidación como medio de comunicación, la radio mantiene así un territorio propio: el de la imaginación y la compañía. Desde UniRadio, la voz continúa siendo una herramienta para informar, entretener, generar emociones y mantener cercano el vínculo con quienes están del otro lado del micrófono.









