Defendió el desarrollo de la inteligencia artificial y consideró que la competencia y la responsabilidad legal pueden impulsar a las empresas a reforzar la seguridad de sus modelos.
Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, rechazó los llamados a suspender o ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), al considerar que los mecanismos del mercado y el riesgo de demandas judiciales representan contrapesos suficientes frente a los posibles riesgos de esta tecnología.
El debate sobre la seguridad de la IA se ha intensificado debido a diversos incidentes y a las nuevas capacidades de algunos modelos, incluidos sistemas capaces de realizar tareas cada vez más complejas con menor intervención humana.
Zuckerberg sostuvo que los usuarios no querrán utilizar agentes de IA que no respondan a sus intereses o instrucciones, por lo que los desarrolladores tienen un incentivo para crear sistemas más confiables y alineados con las necesidades de las personas.
El empresario también señaló que los laboratorios enfrentan una responsabilidad importante si sus modelos provocan daños y defendió el uso de evaluadores y asesores independientes para identificar posibles riesgos antes del lanzamiento de nuevas tecnologías.
Meta ha recurrido a especialistas externos y Zuckerberg planteó ampliar este modelo mediante un ecosistema “más amplio y más diverso” de evaluadores independientes. Como ejemplo, mencionó que la compañía retrasó varios meses el lanzamiento de su sistema Muse AI para reforzar sus mecanismos de seguridad.
El debate también incluye la posibilidad de que las propias empresas tecnológicas establezcan mecanismos de autorregulación. Compañías como OpenAI, Anthropic y Google analizan la creación de un organismo común para desarrollar normas relacionadas con la IA.
Meta, que prevé invertir hasta 145 mil millones de dólares este año en infraestructura para inteligencia artificial, mantiene una postura contraria a regulaciones que puedan retrasar el lanzamiento de sus modelos. Zuckerberg ha sostenido que ninguna norma debería retrasar la salida de modelos estadounidenses, ni siquiera por un mes.









