La Policía allanó una residencia tras denuncias de abusos y retenciones contra la voluntad de los residentes; imágenes muestran camas rodeadas por estructuras metálicas.
La Policía de Tailandia abrió una investigación contra una residencia de ancianos en la provincia de Kanchanaburi, después de que surgieran denuncias sobre presuntos abusos físicos y la retención de residentes en camas equipadas con estructuras metálicas.
La Oficina Central de Investigación realizó un registro en el establecimiento y difundió imágenes en las que aparecen habitaciones con camas rodeadas por barrotes, además de altas verjas de seguridad en el exterior, algunas de ellas con alambre de púas. Las autoridades también señalaron que continúan recopilando grabaciones de seguridad y entrevistando a testigos para determinar lo ocurrido.
La investigación comenzó después de que una mujer identificada como Pat relatara en un programa de televisión que permaneció durante más de dos años y medio en el lugar contra su voluntad. Según su testimonio, habría sido víctima de amenazas y abusos, además de recibir medicamentos que la hacían dormir.
La mujer afirmó que permanecía inmovilizada en una cama y que sus alimentos y agua eran suministrados a través de una estructura metálica. También aseguró que fue ingresada en febrero de 2024 después de que dos hombres la sujetaran y trasladaran al centro, donde supuestamente fue señalada por padecer problemas de salud mental.
La Policía indicó que varias posibles víctimas han denunciado abusos, detenciones y haber sido retenidas contra su voluntad. Hasta el momento, las autoridades continúan investigando los hechos antes de determinar responsabilidades legales.
El caso también pone bajo los reflectores el creciente desafío del envejecimiento poblacional en Tailandia. Más del 22 % de sus habitantes tiene 60 años o más, mientras el tradicional sistema de cuidados dentro de las familias enfrenta una presión cada vez mayor.









