El mandatario estadounidense aseguró que ambos países acordaron suspender ataques contra infraestructura energética, aunque Kiev espera detalles.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un supuesto “alto el fuego energético” entre Rusia y Ucrania, con el que busca detener los ataques contra instalaciones estratégicas y reducir los riesgos para el suministro de energía. Sin embargo, el anuncio generó incertidumbre debido a que Moscú aseguró no haber recibido información sobre el acuerdo.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, señaló que su gobierno está a la espera de conocer los detalles y manifestó su disposición a respaldar la iniciativa, siempre que Rusia también la respete. El anuncio se produjo después de varios días de presión estadounidense para que Kiev suspendiera sus ataques contra refinerías de petróleo rusas.
La propuesta recibió el respaldo de dirigentes occidentales. El primer ministro británico, Andy Burnham, expresó su apoyo a un cese de hostilidades energético que sea inmediato y sostenido, mientras que el jefe del gobierno canadiense, Mark Carney, también manifestó su respaldo durante una conversación con Trump.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó el llamado a proteger la infraestructura energética de ambos países y advirtió que la guerra ha entrado en una etapa más sombría. La funcionaria acusó a Rusia de intensificar los ataques contra la población civil y reiteró el apoyo europeo a Zelenski.
Von der Leyen también anunció que la Unión Europea proporcionará más financiamiento para drones y misiles, con el objetivo de reforzar las defensas ucranianas y proteger su espacio aéreo.
El presidente ucraniano participará los días 15 y 16 de octubre en una reunión de líderes de la Unión Europea en Bruselas, donde se abordarán las necesidades financieras de Ucrania para el próximo año y las posibilidades de movilizar nuevos apoyos internacionales.
Aunque la iniciativa de Trump abre la posibilidad de reducir los ataques contra instalaciones estratégicas, la falta de confirmación oficial por parte de Moscú mantiene dudas sobre su alcance y aplicación. Por ahora, no se han dado a conocer mecanismos de supervisión ni condiciones específicas para garantizar que ambas partes cumplan con el eventual cese de hostilidades.









