TRENDING

El mandatario estadounidense justificó la flexibilización de sanciones para permitir la comercialización de combustible ruso hasta abril de 2027.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este martes la autorización para comercializar diésel ruso en los mercados internacionales, una medida que flexibiliza algunas sanciones contra Moscú y ha generado inconformidad entre legisladores republicanos y demócratas.

Desde la Casa Blanca, el mandatario argumentó que el acuerdo no beneficia únicamente a Estados Unidos, sino que permitirá ampliar el suministro energético a otros países. También criticó los ataques ucranianos contra refinerías rusas, al considerar que este tipo de acciones perjudica la infraestructura petrolera.

La decisión contempla la venta, entrega e importación de diésel ruso, incluido su ingreso al mercado estadounidense, hasta el 7 de abril de 2027, mediante una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). No obstante, se mantienen determinadas restricciones financieras relacionadas con organismos del Estado ruso.

La autorización provocó cuestionamientos de legisladores de ambos partidos, quienes sostienen que la medida contradice las restricciones aprobadas por el Congreso en 2022 para impedir que los ingresos energéticos rusos contribuyan a financiar la ofensiva militar contra Ucrania.

En un comunicado conjunto, cuatro senadores republicanos y tres demócratas criticaron que la decisión se adoptara sin una consulta previa al Congreso y exigieron una explicación sobre sus fundamentos legales.

Entre las voces inconformes destaca la senadora republicana Lisa Murkowski, quien consideró que el eventual regreso de Rusia a los mercados energéticos internacionales debería discutirse una vez concluida la guerra. Mientras tanto, sostuvo, Washington debe evitar medidas que proporcionen recursos al Gobierno ruso.

La controversia también se produce después de que la Cámara de Representantes aprobara un paquete de sanciones contra Rusia e Irán que contempla facultades para imponer aranceles de hasta 100% a los países que compren energía rusa.

La postura de Trump abre un nuevo frente de tensión en Washington sobre la política hacia Moscú, al enfrentar los argumentos de seguridad energética de la Casa Blanca con las preocupaciones de legisladores que consideran que flexibilizar las sanciones podría debilitar la presión económica sobre Rusia.

Portada de hoy:

Edición Digital:

Más reciente: