Ambos protagonizaron un tenso cara a cara, marcado por señalamientos de corrupción y ataques personales, a una semana de la segunda vuelta.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, protagonizaron un encendido debate televisivo el domingo 18 de octubre, en el que las acusaciones personales dominaron buena parte del encuentro, celebrado a una semana del balotaje previsto para el 25 de octubre.
Durante el cara a cara, transmitido por TV Band en São Paulo, ambos candidatos intercambiaron señalamientos de corrupción y cuestionamientos sobre sus respectivos entornos políticos. Lula exigió explicaciones a Bolsonaro por una investigación relacionada con posibles actos de corrupción, mientras que el senador respondió aludiendo a un caso que involucra a “Lulinha”, hijo del mandatario.
Los ataques también alcanzaron a sus aliados internacionales. Lula cuestionó la cercanía de su adversario con el presidente argentino, Javier Milei, y con Donald Trump, mientras Bolsonaro vinculó al actual gobierno brasileño con los mandatarios de Nicaragua y Venezuela.
La economía y la seguridad fueron otros de los temas centrales. Bolsonaro acusó a Lula de incrementar el gasto público para obtener respaldo electoral, mientras el presidente advirtió sobre posibles recortes y criticó el modelo económico argentino.
El debate se desarrolló en un ambiente tenso, con interrupciones, gestos de desaprobación y reacciones del público. Ambos aspirantes buscaron debilitar la imagen de su rival y convencer a los votantes indecisos.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo alrededor del 47 por ciento de los votos, frente a poco más del 45 por ciento de Lula. Con las encuestas señalando un empate técnico, la contienda entra en su etapa decisiva rumbo a la votación del 25 de octubre.








