El operativo del ICE se extendió durante 10 días y fue presentado por el Departamento de Seguridad Nacional como una acción contra migrantes vinculados con delitos.
El Gobierno de Donald Trump informó sobre la detención de 4170 migrantes durante un operativo de 10 días en Texas, como parte de su estrategia para intensificar las acciones contra la inmigración irregular en Estados Unidos.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, presentó los resultados de la denominada “Lone Star Mission”, desarrollada entre el 19 y el 29 de octubre mediante las cinco oficinas regionales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre los detenidos había personas presuntamente relacionadas con homicidios, agresiones sexuales, conducción bajo los efectos del alcohol y tráfico de migrantes. Sin embargo, las autoridades no detallaron cuántos contaban con condenas penales, tenían cargos pendientes o fueron arrestados únicamente por incumplir las leyes migratorias.
Mullin calificó el despliegue como un “éxito increíble” y destacó la colaboración entre las agencias federales y las corporaciones de seguridad estatales y locales. Las acciones involucraron a las oficinas del ICE en Dallas, Houston, San Antonio, El Paso y Harlingen, cuyas jurisdicciones abarcan todo Texas, estado fronterizo con México.
El anuncio se produce en medio de la campaña de detenciones y deportaciones impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, y a pocos días de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
Aunque la administración republicana sostiene que sus operativos priorizan a migrantes con antecedentes criminales, un estudio de la Universidad de Colorado en Boulder, publicado en julio, señaló que solo el 34 por ciento de las personas arrestadas por el ICE durante los primeros 14 meses del actual gobierno tenía una condena penal.









