El despliegue de agentes de otros cuerpos policiales ya ha comenzado desde el fin de semana en la ciudad.
El presidente Donald Trump continúa con su estrategia de militarizar las ciudades bajo control demócrata mediante el argumento de imponer la ley y el orden.
Este inicio de semana Trump ha ordenado desplegar a la Guardia Nacional en Washington D. C. y poner a la policía local de la capital bajo su mando directo como parte de un plan que él denomina para “liberar” la ciudad de personas sin hogar y de la delincuencia.
También se unirán a este plan agente del FBI, la Oficina Federal de Investigaciones, quienes reforzarán las patrullas de vigilancia nocturna y ayudarán a la policía local a luchar contra la delincuencia callejera, que Trump asegura ha convertido la capital en una ciudad sin ley.
Trump acompañado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el de Interior, Doug Burgum señalarón en una rueda de prensa que este despliegue ayudará a restablecer la ley, el orden y la seguridad pública en Washington D. C., además de permitir que hagan su trabajo como es debido.
“Nuestra ciudad ha sido tomada por bandas violentas y criminales sedientos de sangre”, sentenciaba.
De acuerdo a lo mencionado el despliegue inicial será de 800 soldados, cifra que podrá aumentar si se considera necesario. Sin embargo la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, calificó esta medida de desconcertante e improcedente.
Esta toma del control de la policía metropolitana tendrá una duración de 30 días, esto siendo el máximo que permite la ley reguladora de la autonomía del Distrito de Columbia.
El despliegue de agentes de otros cuerpos policiales ya ha comenzado desde el fin de semana en la ciudad, según confirmaba la fiscal general, Pam Bondi.
Pero los datos que se tiene en seguridad, desmiente lo afirmado por Trump, ya que señalan que los delitos violentos decrecieron un 35% en 2024 con respecto al año previo y se situaron en las cifras más bajas de los últimos 30 años.
Este anuncio se ha vuelto irónico para muchos, sobre todo, cuando al inicio de su mandato, el presidente indulto a todos los participantes en el asalto al Capitolio en 2021, organizado por sus simpatizantes. En ese momento el mismo Trump retraso el despliegue de la Guardia Nacional para rescatar el edificio del Capitolio en manos de sus seguidores.
Y para qué quedará claro para muchos, Trump ha afirmado:
“Voy a ir a reunirme con el presidente de Rusia, Vladímir Putin; y no me gusta estar aquí hablando de lo insegura, y sucia e inmunda que está esta ciudad; antes tan bonita, y ahora con grafitis en los muros por todas partes”, ha agregado.
Señaló que se van a acabar los barrios marginales. Y en un controvertido comentario y para subrayar el nivel de supuesta peligrosidad de Washington, ha arremetido contra México y Bogotá: “El nivel de homicidios hoy es más alto que el de D. F. o Bogotá o algunos de los que se consideran peores lugares del mundo”.
Este despliegue es muy similar al que ordenó Trump en las calles de Los Ángeles en meses anteriores, y que tenía como base de argumento las protestas en contra de las redadas para detener inmigrantes en situación irregular habían quedado fuera de control y representaban una emergencia nacional.
Trump lanzó una advertencia a otras ciudades bajo control demócrata: pueden ser las siguientes. “Si nos hace falta, haremos lo mismo en Chicago, que es un desastre”, sostenía, “espero que Los Ángeles esté tomando nota”. Ambas metrópolis, y Washington, no solo están gestionadas por el partido en la oposición, sino que también tienen un alto porcentaje de población racializada.
Durante el fin de semana Trump anticipó que iba a tomar esta medida en una serie de mensajes en su red social, Truth.
“¡Washington D. C. será LIBERADA hoy! La delincuencia, el salvajismo, la inmundicia y la escoria DESAPARECERÁN. ¡Voy a HACER QUE NUESTRA CAPITAL SEA GRANDE DE NUEVO!”, escribió a primera hora de la mañana el republicano.