Horner fue una de las personalidades más influyentes del deporte y difícil de reemplazar en el actual escenario de la Fórmula 1.
El CEO de Mercedes-AMG, Toto Wolff, habló sin filtros sobre su rivalidad con Christian Horner, ex director de Red Bull.
Durante una entrevista con el medio húngaro Formula.hu, el austriaco valoró la ausencia del británico en el paddock y reconoció su peso en la F1 moderna.
Señaló en la entrevista que aunque sus choques fueron constantes y su relación estuvo marcada por la tensión, Horner fue una de las personalidades más influyentes del deporte y difícil de reemplazar en el actual escenario de la Fórmula 1.
Wolff explicó que sus conflictos con Christian Horner trascendieron lo deportivo, pues ambos tenían visiones y valores completamente distintos a la hora de dirigir a sus equipos.
“Se portó como imbécil los últimos 12 o 15 años. Opera con valores completamente diferentes, pero hasta tu peor enemigo tiene un mejor amigo. Por otro lado, tuvo un éxito rotundo en lo que hacía”, afirmó el dirigente de Mercedes.
Destacó que, pese a las diferencias, el británico logró dejar huella en el automovilismo moderno, convirtiéndose en un antagonista que incluso potenció la narrativa de la Fórmula 1 en los últimos tiempos.
Wolff señaló que la temporada 2021 fue el punto más alto de la rivalidad, ya que el duelo Hamilton–Verstappen se vivió en paralelo con la batalla entre directores de equipo.
“No se trataba solo de Max y Lewis, se trataba de Christian y de mí. Y a veces fue muy difícil. Siempre decía que me encantaba odiarlo. Entonces, ¿a quién odio ahora?”, reflexionó.
El jefe de Mercedes consideró que la salida de Horner deja un vacío en la F1: “Una auténtica personalidad ha abandonado el deporte. Era controvertido y divisivo, pero tan importante como un gran piloto”, dijo, subrayando la importancia de los personajes fuertes para mantener viva la emoción en el paddock.