-El ministro alemán anuncia medidas contra los extremistas de izquierda y los activistas climáticos radicales después del incendio provocado que causó un prolongado apagón en un barrio de la capital alemana.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, que se encuentra de visita oficial en Israel, declaró a la edición dominical del periódico Bild que intensificará las medidas contra los extremistas de izquierda tras el ataque a la red eléctrica de Berlín, incluyendo un paquete de medidas de vigilancia más estrictas. Según el rotativo, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) estima los daños anuales causados por los ataques de la extrema izquierda a empresas e infraestructuras críticas en decenas de millones de euros.
Unas 100.000 personas en el suroeste de Berlín se quedaron sin electricidad en pleno invierno, con temperaturas bajo cero, la semana pasada, cuando se produjo un apagón a gran escala tras un incendio provocado en un puente que servía además de soporte para cables de la infraestructura eléctrica.
Una organización de extrema izquierda, el Grupo Volcán, reivindicó el atentado. Se cree que han perpetrado repetidamente ataques incendiarios contra infraestructuras públicas, principalmente en Berlín y Brandeburgo, desde 2011. Y también contra empresas privadas, como contra Tesla en 2024.
La Fiscalía Federal de Karlsruhe se ha hecho cargo de la investigación. La cámara baja del Parlamento alemán, el Bundestag, debate actualmente una reforma de las disposiciones legales para proteger las infraestructuras críticas, la llamada ley “Kritis” (acrónimo de infraestructuras críticas).
Según la propuesta del gobierno, los operadores estarían obligados a informar de los incidentes en el futuro y a elaborar planes para gestionar cualquier riesgo imaginable. Dobrindt considera esto como una segunda capa de protección.
La Asociación Alemana de Ciudades y Municipios también solicita al gobierno federal una “reserva nacional para apagones” con centrales eléctricas móviles.
Dada la extremadamente tensa situación de seguridad desde el ataque ruso a Ucrania hace casi cuatro años, también crece la preocupación por posibles actos de sabotaje.
Autoridades y expertos advierten sobre las estrategias rusas de desestabilización y desinformación en el marco de una supuesta guerra híbrida.









