La altura de esas olas puede ser cercana a los dos metros y recorren largas distancias de la costa.
Las playas de Santa Clara y Mar de Plata en Argentina fueron sorprendidas por una inmensa ola, provocando que 35 bañistas que pasaban el día en la playa resultaran heridos, además de dejar un muerto.
El fenómeno dejó conmocionados a residentes y visitantes y provocó la intervención de los servicios de emergencia; parece encuadrarse en lo que los expertos denominan como meteotsunami.
La inusual ola pudo ser el producto no de un movimiento marino, sino de una diferencia repentina y sensible de presión entre la masa de aire y la presión sobre la superficie marina. Y es casi imposible su predicción, así como tampoco se puede saber si van a volver a tener lugar en forma de réplicas.
Los meteotsunamis se definen como grandes olas provocadas por perturbaciones atmosféricas generalmente vinculadas a cambios bruscos de presión, tormentas severas y frentes fríos.
Aunque su efecto recuerde al de los tsunamis, no tienen origen en los terremotos submarinos, sino que son esas fluctuaciones rápidas de presión las que las provocan.
La altura de esas olas puede ser cercana a los dos metros y recorren largas distancias de la costa.
También son diferentes de los seiches, un fenómeno que se produce en cuencas cerradas, como lagos, normalmente producido por fuertes vientos que hacen que las aguas se balanceen de un lado a otro.
La cantidad de factores atmosféricos involucrados, que abarcan la interacción entre el clima y el mar, dificultan su predicción, si bien la monitorización de los cambios bruscos de presión y las intensas tormentas en zonas cercanas a la costa ayudan a expertos y autoridades a alertar a la población de la posibilidad de este tipo de eventos.









