La agrupación surcoreana reunió a más de 180 mil fans y generando una derrama económica superior a los mil 800 millones de pesos.
La fiebre por BTS volvió a sacudir a México con tres conciertos históricos realizados los días 7, 9 y 10 de mayo en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México, donde más de 180 mil fanáticos abarrotaron el recinto y sus alrededores para ver el esperado regreso de la banda surcoreana.
Cada presentación reunió cerca de 60 mil asistentes, mientras miles más permanecieron afuera del estadio ante la falta de boletos, convirtiendo la visita del grupo en uno de los fenómenos musicales más grandes que se han vivido en el país en los últimos años.
Durante tres días, el perímetro del Estadio GNP se convirtió en una sección “alternativa” para disfrutar de los conciertos de BTS en México.
Los integrantes de BTS llevaron su espectáculo a un nuevo nivel en la Ciudad de México, fusionando la música pop coreana con elementos de la cultura mexicana durante sus conciertos en el Estadio GNP Seguros este 7, 9 y 10 de mayo de 2026.
Durante su último concierto, uno de los integrantes más ovacionados y que sorprendió por su soltura tanto en el escenario , como fuera de él fue Suga, quien prometió buscar un estadio más grande para la próxima vez que regrese BTS a México.
“¿Tenemos algún estadio más grande en México? Porque tenemos entendido que, así como llenamos este estadio, tenemos mucha gente afuera, entonces la próxima vez lo visitaremos; me llevo muchos recuerdos de México”, dijo Suga durante una de sus intervenciones finales.
La Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México estimó que los conciertos dejaron una derrama económica de aproximadamente 1,861 millones de pesos, beneficiando principalmente a hoteles, restaurantes, transporte, comercios y venta de mercancía oficial. Tan solo la venta de boletos habría generado más de 1,529 millones de pesos.
El fenómeno BTS también tuvo repercusiones políticas. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente el impacto social del grupo e incluso solicitó apoyo diplomático para gestionar más fechas en México debido a la enorme demanda de boletos.
Además, la visita de la agrupación estuvo rodeada de polémica luego de que sectores sociales criticaran la atención gubernamental dedicada al grupo coreano, mientras otros temas nacionales seguían pendientes. Aun así, el gobierno capitalino y autoridades culturales aprovecharon el evento para reforzar la relación cultural entre México y Corea del Sur.
El impacto de BTS en México no es nuevo. La primera vez que el grupo pisó territorio mexicano fue en 2014 durante el festival Music Bank en la Arena Ciudad de México, cuando aún eran una banda emergente y los boletos costaban apenas 450 pesos. Más tarde regresaron en 2015 y 2017, consolidando una de las comunidades ARMY más grandes de Latinoamérica.
Hoy, más de una década después de aquella primera visita, BTS no solo llena estadios, también mueve la economía, genera debates políticos y confirma que México es uno de los mercados más poderosos para el K-pop a nivel mundial.









