La medida ya opera en diez regiones y busca frenar la participación de adolescentes en actos de sabotaje vinculados a la guerra en Ucrania.
Diez regiones de Rusia han prohibido la venta a menores de edad de productos que pueden utilizarse para fabricar cócteles molotov, en un intento por contener la participación de adolescentes en ataques incendiarios contra infraestructura estratégica.
La más reciente en adoptar la medida fue la región siberiana de Novosibirsk, cuyo parlamento local aprobó una ley que impide la venta a menores de 18 años de gasolina, diésel, disolventes, barnices, pinturas y esmaltes, informó el diario Kommersant.
Según el fiscal regional, Alexandr Buchman, la iniciativa responde al aumento de casos en los que jóvenes han estado involucrados en ataques con líquidos inflamables.
La prohibición ya está vigente en otras nueve regiones, entre ellas San Petersburgo, Tartaristán y Leningrado, mientras que Moscú, Astracán y Transbaikal prevén aplicar medidas similares a partir de septiembre.
Las autoridades rusas denuncian de forma recurrente actos de sabotaje contra instalaciones militares, energéticas y logísticas, acciones que atribuyen a operaciones de inteligencia ucraniana para reclutar ciudadanos rusos a cambio de dinero.
Como parte de su respuesta, el Kremlin ha endurecido las sanciones para menores implicados en delitos de terrorismo y sabotaje, reduciendo incluso la edad de responsabilidad penal a los 14 años para este tipo de crímenes.









