Fuertes tormentas y tornados dejaron daños materiales, cortes de energía y cancelaciones de vuelos, mientras el fenómeno avanza hacia el este con riesgo de nuevas afectaciones.
Un intenso sistema de tormentas ha provocado severos estragos en el centro-norte de Estados Unidos, con la formación de nuevos tornados, cortes masivos de electricidad, daños estructurales y afectaciones en aeropuertos de varias ciudades.
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó la presencia de tornados en localidades del estado de Illinois, cerca de Chicago, un día después de que se reportaran más de una docena de eventos similares en estados como Missouri, Iowa, Kansas e Illinois. Las ráfagas de viento, granizo y lluvias intensas han derribado árboles, cables eléctricos y provocado severos daños en comunidades rurales y urbanas.
En Iowa, una persona murió tras ser golpeada por un árbol durante el paso de una tormenta, mientras que en otras zonas se han reportado destrucciones de viviendas móviles, graneros y estructuras agrícolas. En Missouri, familias enteras resultaron afectadas luego de que tornados destruyeran sus hogares en cuestión de minutos, obligándolas a evacuar en medio de la emergencia.
En Illinois, comunidades cercanas a Springfield también reportaron daños significativos, incluyendo la destrucción parcial de refugios de animales, aunque sin víctimas entre personas ni mascotas. Autoridades locales destacaron la rápida respuesta de la comunidad para reubicar temporalmente a los animales afectados.
El sistema de tormentas también ha generado un fuerte impacto en el transporte aéreo, con retrasos y cancelaciones en aeropuertos como Chicago O’Hare, Midway y el JFK de Nueva York. Más de mil vuelos han sido afectados, según reportes de seguimiento aéreo.
Las autoridades meteorológicas advierten que el sistema continúa desplazándose hacia el este, impulsado por el choque entre aire frío proveniente de Canadá y aire cálido y húmedo del sur, lo que mantiene condiciones inestables en amplias zonas del país.
Además del riesgo de tormentas, se ha emitido una alerta por temperaturas extremas en la costa este, donde se prevén valores cercanos a los 30 °C, pero con sensación térmica superior a los 38 °C debido a la alta humedad, lo que podría romper récords históricos en varias ciudades.
Ciudades como Filadelfia y Nueva York han activado medidas de emergencia por calor, incluyendo centros de enfriamiento y asistencia a personas vulnerables, ante el riesgo de impactos en la salud pública.
En paralelo, empresas eléctricas reportan daños severos en la infraestructura, con postes y líneas caídas que han dejado a cientos de miles de usuarios sin servicio, mientras continúan los trabajos de restablecimiento en las zonas afectadas.









