El conservador Eugen Tomac dimite tras no lograr apoyo parlamentario; un liberal asume la nueva designación.
La crisis política en Rumanía se profundiza luego de que el conservador Eugen Tomac renunciara al cargo de primer ministro designado al no conseguir los apoyos necesarios en el Parlamento para formar gobierno.
El presidente Nicușor Dan nombró como nuevo aspirante al liberal Adrian Vestea, economista y actual vicepresidente del Partido Nacional Liberal (PNL), quien ahora dispone de diez días para construir una mayoría legislativa.
Tomac no logró reunir los 233 votos necesarios en un Parlamento de 465 escaños, en medio de una fuerte fragmentación política tras la moción de censura que derrocó al anterior gobierno en mayo.
El nuevo designado ha prometido impulsar reformas económicas y mantener el rumbo prooccidental del país, que enfrenta uno de los déficits fiscales más altos de la Unión Europea.
La crisis se arrastra desde la ruptura de la coalición de gobierno integrada por liberales, socialdemócratas y partidos minoritarios, marcada por desacuerdos sobre medidas de austeridad y reformas estructurales.
Rumanía, miembro de la Unión Europea y de la OTAN, mantiene una posición estratégica en la frontera oriental del bloque europeo, lo que incrementa la relevancia de su estabilidad política en el actual contexto de tensiones con Rusia.









