El FSB detuvo a un ciudadano ruso y desmanteló una presunta red internacional de narcotráfico que operaba desde América Latina hacia Europa.
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) informó la incautación de 500 kilogramos de cocaína ocultos en un cargamento de atún procedente de Ecuador, durante un operativo realizado en la terminal portuaria de Petrolesport, en San Petersburgo.
De acuerdo con la agencia estatal TASS, la droga fue descubierta dentro de carcasas de pescado congelado importado legalmente, un método que habría permitido su ingreso encubierto al país sin levantar sospechas en los controles aduaneros.
Las autoridades rusas señalaron que el cargamento formaba parte de una operación de narcotráfico internacional con rutas marítimas desde América Latina hacia Europa, presuntamente destinada a redes de distribución en territorio ruso y europeo.
Durante el operativo fue detenido un ciudadano ruso, señalado de participar en la estructura criminal. En la revisión de sus pertenencias, el FSB aseguró criptomonedas, relojes de lujo y vehículos de alto valor económico, presuntamente vinculados a las ganancias del tráfico de drogas.
El organismo de seguridad indicó que el detenido estaría relacionado con una red dedicada al traslado de grandes cargamentos de cocaína por vía marítima, utilizando contenedores de importación legal como fachada para el contrabando.
El caso fue abierto como investigación penal por intento de narcotráfico a gran escala, mientras que el sospechoso permanece bajo prisión preventiva y continúan las indagatorias para identificar a otros posibles integrantes de la red internacional.









