La Cancillería presentó denuncias ante autoridades estadounidenses y notificó a la ONU por el fallecimiento de ciudadanos mexicanos en centros de detención migratoria.
El Gobierno de México inició una ofensiva legal en Estados Unidos tras la muerte de ciudadanos mexicanos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que presentó denuncias ante el Departamento de Justicia y fiscalías estatales, además de notificar al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
La dependencia explicó que las acciones fueron coordinadas con la Fiscalía General de la República y serán promovidas por la Embajada de México en Washington y la red consular, particularmente en los estados donde ocurrieron los fallecimientos, entre ellos el caso más reciente de Lorenzo Salgado Araujo, registrado en Houston, Texas.
Asimismo, la SRE comenzó a enviar escritos de “cese y desistimiento” a los centros de detención donde han fallecido migrantes mexicanos. El primero fue dirigido al centro de Adelanto, California, donde se reportó la muerte de cuatro connacionales, con el propósito de exigir el fin de prácticas que presuntamente vulneran los derechos de las personas detenidas, como la falta de atención médica oportuna.
La Cancillería también solicitó al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, revisar estos casos, recabar información de las autoridades estadounidenses y evaluar si existieron violaciones a las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
El Gobierno de México señaló que estas acciones forman parte de la etapa de investigación previa a posibles procedimientos judiciales y reiteró su respaldo a las familias de las víctimas, al tiempo que aseguró que continuará defendiendo los derechos de los mexicanos en el extranjero mediante los mecanismos legales e internacionales disponibles.









