El Departamento de Estado creó un grupo de trabajo para detectar fraudes migratorios relacionados con extranjeros que viajan al país para dar a luz y obtener beneficios para sus hijos.
El gobierno de Estados Unidos anunció la creación de un nuevo Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimientos, como parte de una estrategia para reforzar las revisiones migratorias y detectar a extranjeros que utilicen visas de no inmigrante con el propósito de viajar al país para dar a luz.
El Departamento de Estado informó este miércoles que la nueva unidad ya ha contribuido a la revocación de más de 600 visas de ciudadanos extranjeros de distintas regiones del mundo.
De acuerdo con la dependencia, el objetivo es identificar posibles casos de fraude, cancelar visas cuando existan elementos que justifiquen la medida e investigar a las personas y empresas que faciliten este tipo de prácticas.
La administración estadounidense sostiene que el llamado turismo de nacimiento se ha convertido en una actividad con fines de lucro, mediante empresas o intermediarios que ofrecen servicios para tramitar visas, organizar viajes, coordinar atención médica y ocultar el verdadero propósito de la visita.
El Departamento de Estado advirtió que quienes proporcionen información falsa sobre el motivo de su viaje pueden enfrentar la revocación de su visa y quedar impedidos para obtener nuevos documentos migratorios o ingresar a Estados Unidos.
La dependencia presentó como ejemplo varios casos en los que extranjeros habrían utilizado supuestas vacaciones, conferencias o viajes de negocios como pretexto para ingresar al país y posteriormente dar a luz.
Uno de los casos involucró a una pareja que ocultó información sobre su situación familiar durante una nueva solicitud de visa. En otro, una funcionaria extranjera que había declarado que permanecería una semana en Estados Unidos extendió su estancia durante tres meses y dio a luz antes de abandonar el territorio estadounidense.
El nuevo grupo de trabajo coordinará sus investigaciones con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y otras agencias para identificar patrones de fraude y posibles redes dedicadas a ofrecer estos servicios.
La Casa Blanca sostiene que la estrategia busca proteger la integridad del sistema migratorio y garantizar que las visas sean utilizadas únicamente para los fines autorizados. Las autoridades estadounidenses advirtieron que tanto quienes incurran en fraude como quienes faciliten estas prácticas pueden enfrentar consecuencias migratorias.









