La actividad del volcán activo más alto de Europa provocó restricciones y afectaciones en el aeropuerto de Catania, mientras miles de personas se acercan a la zona sin supervisión.
La actividad del volcán Etna, en Italia, encendió las alertas de las autoridades y generó una inusual concentración de turistas que buscan observar de cerca las coladas de lava.
La erupción del volcán activo más alto de Europa ha provocado emisiones de ceniza y lava, afectando las operaciones del aeropuerto de Catania, uno de los principales puntos de acceso para quienes viajan a Sicilia. En los últimos días, cientos de vuelos han sido cancelados debido a la presencia de ceniza volcánica.
El fenómeno también disparó la demanda de excursiones para observar la actividad del Etna. Daniele Perricelli, guía de la empresa Guide Etna, explicó que su compañía recibe actualmente alrededor de 300 solicitudes diarias, frente a unas 100 en condiciones habituales.

El aumento de visitantes preocupa a los operadores, ya que muchas personas deciden subir por su cuenta y sin el equipo o la preparación necesarios. Los guías han observado senderos saturados, con hasta 2 mil personas por noche, algunas incluso utilizando calzado inadecuado.
La Agencia de Protección Civil de Italia mantiene al Etna en alerta amarilla, el segundo nivel más alto de una escala de cuatro, debido a la posibilidad de nuevas erupciones y explosiones.
Las reglas vigentes permiten a los visitantes ascender por cuenta propia hasta aproximadamente los 2 mil 400 metros de altitud. Para continuar hacia zonas superiores es obligatorio contar con un guía autorizado, mientras que la cumbre del Etna alcanza los 3 mil 324 metros.
Los operadores turísticos insistieron en que la belleza del espectáculo natural no debe llevar a los visitantes a ignorar las restricciones, debido a los riesgos asociados con la actividad volcánica.









