Investigadores y universidades denunciaron una reducción de más de 50% en el presupuesto científico entre 2023 y 2026 y advirtieron sobre la pérdida de personal especializado.
Científicos, investigadores y trabajadores universitarios argentinos realizaron este miércoles una movilización federal contra los recortes presupuestarios aplicados al sector durante el gobierno del presidente Javier Milei, mientras crece la preocupación por una nueva “fuga de cerebros”.
La protesta se desarrolla en medio de una huelga de 24 horas convocada por universidades públicas y de nuevas movilizaciones previstas durante agosto, en reclamo de mayores recursos para la educación superior y la investigación científica.
De acuerdo con datos de la organización Chequeado, basados en cifras oficiales, el presupuesto destinado a ciencia y tecnología disminuyó 50.2% entre 2023 y 2026, hasta representar apenas 0.14% del Producto Interno Bruto (PIB). La cifra se encuentra muy por debajo de la inversión cercana al 1% que realizan países vecinos como Brasil y Uruguay.
Los investigadores también denuncian la pérdida de alrededor de 6 mil trabajadores, entre científicos, becarios, técnicos y personal de apoyo, además del congelamiento salarial y la reducción o desaparición de programas de investigación.

Guillermo Durán, decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, sostuvo que las medidas gubernamentales ponen en riesgo la continuidad de las universidades públicas y del sistema nacional de ciencia y tecnología.
La situación ha generado preocupación dentro y fuera de Argentina. Esta semana, 24 premios Nobel y destacados científicos internacionales enviaron una nueva carta a Milei para advertir sobre el deterioro del sistema científico argentino.
Investigadores señalan que la falta de oportunidades y la pérdida de poder adquisitivo han obligado a numerosos especialistas a emigrar o buscar empleos adicionales para sostenerse, mientras laboratorios y centros de investigación enfrentan dificultades para adquirir insumos y financiar proyectos.
Alejandro Díaz Caro, especialista en lenguajes de programación cuánticos, dejó Argentina en 2024 para continuar su carrera en Francia. Desde el extranjero advirtió que construir un sistema científico requiere décadas, pero su deterioro puede producirse en muy poco tiempo.
Las organizaciones científicas sostienen que la salida de investigadores hacia otros países, la industria privada o instituciones extranjeras podría comprometer la capacidad de Argentina para desarrollar conocimiento, tecnología e innovación en el futuro.









