El papa llamó a generar condiciones para que los trabajadores que no pueden ausentarse de sus empleos.
El papa León XIV hizo un llamado a facilitar la participación en la misa dominical de aquellas personas que, debido a sus obligaciones laborales, no tienen la posibilidad de ausentarse de sus empleos.
Durante la audiencia general celebrada en la basílica de San Pedro, el pontífice pidió crear las condiciones necesarias para que quienes trabajan los domingos puedan mantener su participación en la vida religiosa.
“Os animo a todos a crear las mejores condiciones posibles para que también puedan participar en la Santa Misa aquellos que los domingos no tienen la posibilidad de ausentarse del trabajo”, expresó.
León XIV destacó la importancia que tiene el domingo para la comunidad católica y retomó las enseñanzas de San Juan Pablo II, quien en la carta apostólica Dies Domini definió esta jornada como el día del Señor, de la Iglesia y del ser humano.

El papa sostuvo que la celebración de la misa es fundamental para la santificación del domingo y subrayó que la participación religiosa presencial no puede ser sustituida completamente por medios virtuales.
De acuerdo con León XIV, la celebración eucarística implica una participación activa de la comunidad y no debe reducirse a una reunión pasiva o a la simple conexión a través de una pantalla.
Su llamado pone el foco en las personas cuyos empleos requieren trabajar durante los domingos, como ocurre con trabajadores de servicios, salud, comercio, transporte y otras actividades que mantienen operaciones durante esa jornada.
El pontífice pidió así que las comunidades y responsables de los espacios laborales contribuyan a generar alternativas que permitan a estos trabajadores participar en la misa y mantener sus prácticas religiosas.








