Denunció que las sanciones y el bloqueo económico de Washington han llevado a la isla a una situación crítica y advirtió sobre el impacto en servicios esenciales.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a Estados Unidos de mantener una política de “máxima presión” contra la isla y calificó las sanciones económicas y comerciales de Washington como un “genocidio silencioso”.
En entrevista con el diario brasileño Folha de S. Paulo, el mandatario afirmó que Cuba enfrenta uno de los bloqueos económicos más prolongados de la historia y señaló que las restricciones estadounidenses han construido una red de sanciones que limita el funcionamiento de la economía cubana.
Díaz-Canel advirtió que las consecuencias de este tipo de políticas podrían extenderse a otros países y mencionó los casos de Venezuela y Gaza como ejemplos de situaciones en las que, desde su perspectiva, las presiones internacionales han provocado graves consecuencias humanitarias.
El presidente cubano también defendió las 176 medidas económicas anunciadas recientemente por su gobierno para enfrentar la crisis y aseguró que no representan concesiones a Washington ni un abandono del modelo socialista.
“Estados Unidos no tiene autoridad moral para pedirnos ninguna concesión”, sostuvo Díaz-Canel, quien afirmó que las principales áreas productivas continúan bajo control estatal.
Cuba enfrenta desde hace más de seis décadas un embargo económico y comercial estadounidense. Durante el segundo mandato de Donald Trump, iniciado en enero de 2025, Washington ha endurecido las restricciones contra La Habana y ha incrementado la presión económica sobre el gobierno cubano.
Las autoridades de la isla sostienen que las nuevas medidas han agravado la escasez de combustible y los problemas en sectores esenciales como electricidad, transporte, alimentos, salud y educación, mientras Estados Unidos mantiene su política de presión para limitar los ingresos del gobierno cubano.









