Las temperaturas superaron los 41 grados en varias regiones, mientras fuertes vientos elevan el riesgo de incendios y bomberos combaten dos siniestros forestales.
Grecia enfrenta una intensa y prolongada ola de calor que llevó las temperaturas hasta los 41.5 grados Celsius y provocó una sensación térmica de hasta 48 grados en algunas zonas, mientras las autoridades elevaron las alertas por el riesgo de incendios forestales.
El Observatorio Nacional de Atenas informó que varias regiones del Peloponeso superaron los 41 grados, mientras que en Preveza, en el oeste del país, la sensación térmica alcanzó los 48 grados.
Al mismo tiempo, alrededor de 70 bomberos, apoyados por 22 camiones, un helicóptero y tres aviones cisterna, combaten dos incendios forestales en las regiones de Kilkis, al norte, y Élide, al sur. Hasta el momento, las llamas no amenazan zonas habitadas.
Protección Civil declaró en “muy alto riesgo de incendios” a la región de Ática, donde se encuentra Atenas, además de Eubea, Beocia, el Peloponeso, las islas Cícladas y las islas del Egeo oriental.
La situación también es complicada en Atenas, donde las temperaturas se han mantenido por encima de los 30 grados incluso durante la noche. En otras regiones del país, incluidos territorios montañosos, las temperaturas se acercan a los 40 grados.
Los pronósticos indican que el calor continuará durante los próximos días y que el fortalecimiento de los vientos del norte podría incrementar todavía más el peligro de incendios. Aunque se prevé un ligero descenso de las temperaturas para el jueves y viernes, el calor volvería a intensificarse a partir del fin de semana.
En lo que va de 2026, más de 30 mil hectáreas han sido consumidas por incendios en Grecia, principalmente por dos grandes siniestros registrados a finales de julio, uno al oeste de Atenas y otro en Creta. Once personas han muerto a causa de los incendios, entre ellas cuatro bomberos.








