El brote, iniciado en mayo, ya es considerado el más grave registrado en la historia del país y se ha extendido a seis provincias.
La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una de las mayores emergencias sanitarias de su historia, luego de superar los 6 mil casos confirmados de ébola y registrar casi 3 mil muertes desde el inicio del brote.
De acuerdo con los datos difundidos este lunes por las autoridades sanitarias, se han contabilizado 6 mil 41 casos confirmados, de los cuales 2 mil 911 pacientes han fallecido y mil 366 se han recuperado.
La epidemia comenzó a mediados de mayo en la provincia de Ituri, en el noreste del país, y rápidamente se extendió a otras seis provincias de las regiones norte y este, donde la limitada presencia del Estado y la actividad de grupos armados dificultan las labores de prevención, detección y atención médica.

El brote es provocado por el virus Bundibugyo, una variante del ébola para la que actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico homologado. En sus primeras etapas puede presentar síntomas aparentemente leves, lo que favorece retrasos en la detección y facilita su propagación.
Ante la ausencia de una vacuna específica, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó realizar un ensayo clínico de fase 3 con Ervebo, vacuna aprobada contra la cepa Zaire, responsable de la mayoría de los brotes registrados anteriormente en la RDC.
Mientras continúan las investigaciones para desarrollar herramientas específicas contra el virus Bundibugyo, las autoridades sanitarias enfrentan el reto de contener una epidemia que, en apenas tres meses, ya superó en magnitud al brote registrado en el este del país entre 2018 y 2020.









