El vicepresidente estadounidense llamó a los republicanos a defender la identidad nacional, y protagonizó un incidente con un manifestante que portaba una bandera mexicana.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, encabezó la segunda jornada de la convención republicana celebrada en Dallas, donde pronunció un discurso de corte nacionalista y centrado en la defensa de la clase media, la familia tradicional y lo que definió como el “derecho de nacimiento nacional” de los estadounidenses.
Ante dirigentes y candidatos del Partido Republicano, Vance llamó a sus simpatizantes a movilizarse de cara a las elecciones de noviembre y aseguró que el país no debe pertenecer a “radicales” ni a “burócratas”. También acusó a los demócratas de impulsar políticas que, a su juicio, ponen en riesgo la seguridad, la economía y la identidad nacional.
El vicepresidente dedicó parte de su intervención a cuestionar al candidato demócrata al Senado por Texas, James Talarico, en medio de una contienda electoral considerada relevante para los republicanos. También defendió la posición del gobierno de Donald Trump sobre la guerra en Irán y pidió unidad entre los integrantes del partido.
Uno de los momentos más polémicos ocurrió cuando un manifestante interrumpió su discurso mientras mostraba una bandera mexicana. Vance respondió: “Si amas tanto México, vete allí. Yo te compro el boleto de avión”, antes de calificar posteriormente la bandera como un símbolo de la “extrema izquierda”.
El manifestante fue retirado del recinto por personal de seguridad, mientras el episodio generó atención entre los asistentes y medios presentes en la convención.
La reunión republicana tiene como objetivo respaldar a los candidatos que competirán por cargos legislativos en las próximas elecciones de medio mandato y fortalecer las posibilidades del partido de conservar el control del Congreso.
Durante la convención también participaron el gobernador de Texas, Greg Abbott, el senador Ted Cruz y candidatos republicanos de estados considerados clave o “bisagra”, en una estrategia enfocada en convertir el respaldo a Trump en apoyo electoral para los aspirantes del partido.









