Una tormenta elevó el nivel del mar en el golfo de Játanga y dañó un depósito de combustible en una remota localidad de la región de Krasnoyarsk.
Las autoridades rusas declararon el estado de emergencia en el distrito de Taimir, en la región de Krasnoyarsk, tras el derrame de alrededor de 200 toneladas de diésel en el golfo de Játanga, en el Ártico ruso.
El accidente ocurrió la mañana del 15 de septiembre en la localidad de Sindassko, cuando una tormenta provocó un aumento del nivel del agua y anegó la zona donde se encontraba un depósito de combustible. La presión del agua terminó dañando el tanque y provocó la fuga hacia el golfo. Las primeras estimaciones situaron el derrame en unas 170 toneladas, aunque posteriormente las autoridades calcularon el volumen en cerca de 200 toneladas.

El combustible pertenece a la empresa Taimir Alliance Trading y estaba destinado al suministro de una planta eléctrica que abastece a Sindassko y otras localidades cercanas. Por ahora, las autoridades aseguran que el incidente no ha afectado el suministro eléctrico ni representa una amenaza inmediata para la población.
También se informó que no se han detectado hasta el momento señales evidentes de daños ambientales, aunque especialistas ya realizan muestreos para determinar el impacto real del derrame.
El caso ya derivó en una investigación penal por posibles violaciones a las normas de protección ambiental durante la operación de instalaciones industriales. Sindassko, uno de los asentamientos más septentrionales de Rusia, cuenta con alrededor de 500 habitantes.








