Acción contra el Hambre advirtió que 177 millones de personas en diez países enfrentaron inseguridad alimentaria aguda durante 2025.
La crisis alimentaria mundial continúa afectando a millones de personas, principalmente en países golpeados por conflictos armados, pobreza e inestabilidad política. De acuerdo con un informe de Acción contra el Hambre, dos de cada tres personas que padecieron inseguridad alimentaria aguda en 2025 se concentraron en diez naciones.
El documento contabilizó a 266 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda en 47 países y territorios. De ese total, alrededor de 177 millones vivían en Nigeria, República Democrática del Congo, Sudán, Yemen, Afganistán, Myanmar, Bangladesh, Pakistán, Sudán del Sur y Siria.
Nigeria encabezó la lista con 30.6 millones de personas afectadas, seguida de la República Democrática del Congo, con 27.7 millones, y Sudán, con 24.6 millones. Yemen registró 18.1 millones; Afganistán, 17.4 millones; Myanmar, 16.7 millones, y Bangladesh, 16 millones.
La organización señaló que el hambre no responde únicamente a la disponibilidad mundial de alimentos, sino también a las dificultades económicas y sociales que impiden a las familias acceder a ellos. Los enfrentamientos, los desplazamientos forzosos, la pérdida de empleos y tierras, así como las restricciones a la asistencia humanitaria, agravan las condiciones de millones de personas.
Entre las situaciones más preocupantes destacan Sudán y Gaza, donde durante 2025 se confirmaron dos episodios de hambruna. En Gaza, el deterioro de la infraestructura agrícola y las limitaciones en el ingreso de ayuda profundizaron la emergencia alimentaria, mientras que en Sudán los enfrentamientos y el desplazamiento de la población incrementaron las necesidades humanitarias.
El impacto también es especialmente grave entre la población infantil y las mujeres. El informe reportó que 30 millones de niños sufrieron malnutrición aguda en los países analizados, mientras que 6.5 millones de mujeres embarazadas y lactantes enfrentaron esa misma condición. Cerca de 10 millones de menores de cinco años padecieron formas graves de desnutrición aguda.
Aunque algunas naciones registraron disminuciones en sus cifras, Acción contra el Hambre advirtió que estas no necesariamente representan una mejora generalizada, debido a la falta de información actualizada en determinados territorios. La organización alertó, además, sobre la necesidad de mantener la asistencia humanitaria y atender las causas estructurales de las crisis para evitar que millones de personas continúen en condiciones extremas.









