El gobierno señaló que ya no confiscará casas por abandonar el país
La nueva Ley de la Vivienda reconoce la propiedad de hasta dos inmuebles, flexibiliza las compraventas y abre nuevas posibilidades para la inversión inmobiliaria. La norma entrará en vigor el próximo 21 de octubre.
El gobierno de Cuba publicó una nueva Ley de la Vivienda que introduce cambios importantes en la propiedad y administración de inmuebles, entre ellos la eliminación de la confiscación de casas por salida definitiva del país y el reconocimiento del derecho de las personas a poseer hasta dos viviendas.
La Ley 187 fue difundida en la Gaceta Oficial de la República y actualiza la legislación vigente desde 1988. Aprobada en julio por la Asamblea Nacional, entrará en vigor el 21 de octubre y regulará operaciones como la compraventa, donación, permuta, herencia, arrendamiento, construcción y rehabilitación de inmuebles.

Uno de los cambios más relevantes es que las autoridades dejarán de confiscar una vivienda por el hecho de que su propietario abandone definitivamente la isla. También se amplían las posibilidades para donar, transferir o ceder partes de una propiedad, al tiempo que se eliminan algunas autorizaciones administrativas que anteriormente limitaban estas operaciones.
La legislación permite, además, que compradores y vendedores acuerden con mayor libertad las condiciones de sus contratos. Asimismo, incorpora a inmobiliarias y cooperativas de vivienda como participantes en proyectos de construcción y gestión de inmuebles, con posibilidades de colaboración e inversión extranjera.
La reforma forma parte de un paquete de cambios económicos y sociales impulsado por el gobierno cubano para flexibilizar y descentralizar distintos sectores de la economía.
Sin embargo, el nuevo marco legal enfrenta un problema de grandes dimensiones: el déficit habitacional de la isla supera las 800 mil viviendas, de acuerdo con cifras oficiales. La escasez de inmuebles, el deterioro de las construcciones, la falta de mantenimiento y los daños provocados por fenómenos naturales continúan dificultando el acceso a una vivienda digna para miles de familias.









