Las víctimas asistían a un servicio religioso en la Iglesia Apostólica de Cristo en el área de gobierno local de Ilejemeje, donde irrumpieron individuos armados.
Un pastor murió y cuarenta feligreses fueron secuestrados en un ataque de hombres armados perpetrado la pasada noche contra una iglesia del estado de Ekiti, en el suroeste de Nigeria, según confirmaron fuentes de la parroquia y las autoridades.
Las víctimas asistían a un servicio religioso en la Iglesia Apostólica de Cristo en el área de gobierno local de Ilejemeje, donde irrumpieron individuos armados.
“Estábamos celebrando nuestro programa especial cuando de repente escuchamos disparos de los atacantes”, declaró por teléfono una fuente de la iglesia bajo condición de anonimato por motivos de seguridad.
“La congregación se dispersó abruptamente y todos corrieron en diferentes direcciones para encontrar una vía de escape. Desafortunadamente, el pastor fue asesinado y los hombres armados se llevaron a muchos feligreses, al menos cuarenta”, explicó.
La fuente añadió que, hasta el momento, no han recibido noticias de los secuestradores y los cautivos.
El presidente del gobierno local de Ilejemeje, Pius Alaba, confirmó el ataque y el asesinato del pastor, pero no precisó el número de feligreses secuestrados.
“Hemos recuperado el cuerpo del pastor y lo hemos depositado en la morgue”, agregó el presidente.
Por su parte, el portavoz de la policía del estado de Ekiti, Sunday Abutu, también confirmó el ataque, aunque tampoco concretó el número de secuestrados.
Abutu señaló que cinco atacantes invadieron la iglesia y que las fuerzas de seguridad han activado un dispositivo para intentar detener a los agresores.
Nigeria ha registrado ataques similares contra iglesias en el último año. El pasado día 14, la Policía informó de la detención de 33 presuntos miembros de una banda criminal que secuestró a 38 feligreses el pasado noviembre en una iglesia católica del estado de Kwara (oeste).
Días después y frente a una ola de ataques y secuestros masivos, a menudo perpetrados contra centros de culto o colegios, el presidente nigeriano, Bola Ahmed Tinubu, declaró una emergencia de seguridad nacional y ordenó el reclutamiento de 20.000 policías adicionales.









