El pontífice pidió fortalecer la ayuda humanitaria y criticó los obstáculos políticos que impiden atender a millones de personas.
El papa León XIV lanzó un llamado a la comunidad internacional para reforzar el combate contra el hambre y advirtió que, en la actualidad, los conflictos armados reciben mayores recursos que los programas destinados a alimentar a la población más vulnerable.
Durante un mensaje dirigido al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, en Roma, el pontífice lamentó que la asistencia humanitaria enfrente cada vez más barreras políticas, administrativas y financieras, mientras que el gasto en armamento continúa creciendo sin mayores restricciones.

“Los conflictos se alimentan con mayor facilidad que la población”, afirmó León XIV al denunciar que decisiones políticas, trámites burocráticos y diferencias ideológicas retrasan la entrega de ayuda a millones de personas que enfrentan crisis alimentarias.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de fuerte reducción en el financiamiento internacional para programas de asistencia. De acuerdo con el PMA, los recursos destinados a combatir el hambre han disminuido cerca de un 59 por ciento desde 2022, pese al incremento de las necesidades provocado por guerras, desastres naturales y crisis económicas.

Aunque Estados Unidos anunció recientemente una aportación de 800 millones de dólares para apoyar las operaciones del organismo, la ONU mantiene un déficit de miles de millones de dólares para atender a las poblaciones más afectadas en 2026.
El pontífice también advirtió que el hambre, los conflictos armados, el cambio climático y las dificultades económicas forman parte de una crisis global que exige mayor cooperación entre los países. Finalmente, exhortó a los gobiernos a colocar la dignidad humana en el centro de sus decisiones y a priorizar la solidaridad por encima de los intereses políticos.










