Corea del Norte realizó pruebas de misil de crucero desde un buque de guerra dañado y reafirma su plan de expandir su flota con capacidad nuclear.
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, supervisó personalmente el lanzamiento de un misil de crucero desde el destructor Kang Kon, un navío de guerra de 5 mil toneladas que había sufrido daños durante una fallida botadura en 2025 y que posteriormente fue reparado, informó la agencia estatal KCNA.
Las pruebas militares se realizaron el pasado viernes e incluyeron el disparo de un misil calificado como “estratégico”, además de verificaciones de sistemas de artillería, ametralladoras y equipos de guerra electrónica instalados en el buque.
De acuerdo con el reporte oficial, el líder norcoreano evaluó directamente las capacidades de combate del destructor y emitió instrucciones para acelerar el fortalecimiento de la “disuasión bélica” del país, insistiendo en la modernización constante de la marina.
Kim Jong-un ordenó además que el Kang Kon sea incorporado al servicio activo en un plazo no mayor a dos meses, lo que refleja la presión del régimen por acelerar su programa naval pese a los incidentes previos con esta embarcación.

El buque, nombrado en honor a un histórico jefe militar norcoreano, había resultado seriamente dañado durante su botadura en mayo de 2025, lo que generó críticas internas y la detención de funcionarios responsables del fallo, según reportes previos.
Estas maniobras se enmarcan en una estrategia más amplia de Pyongyang para expandir su flota de guerra con buques de gran tonelaje equipados con armamento nuclear, tras anunciar planes para construir al menos dos destructores de este tipo cada año.
En paralelo, Corea del Norte ha intensificado su discurso militar frente a Estados Unidos y Corea del Sur, al sostener que no retomará el diálogo sobre desnuclearización y justificar el desarrollo de su arsenal como respuesta a lo que califica como “amenazas externas”.
El programa naval norcoreano se ha acelerado en los últimos meses, en medio de tensiones regionales y de la reiterada postura de Kim Jong-un de consolidar a su país como una potencia militar con capacidad nuclear en el mar.









